Los escándalos judiciales acaban con la carrera política de Pablo MoroLa alcaldesa ha comunicado al concejal de Urbanismo que no repetirá en la lista del PP ;Además de su procesamiento por el 'caso Funky Buddha' hay otras dos denuncias contra él por la revocación de una licencia de primera ocupación y la construcción de seis locales comerciales bajo su vivienda unifamiliar exenta y la de su cuñada ;Al terminar la legislatura volverá a su puesto como funcionario administrativo en el Hotel Escuela Bellamar

El concejal de Urbanismo, Pablo Moro, junto a la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, en imagen reciente

El concejal de Urbanismo, Pablo Moro, junto a la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, en imagen de archivo

Se acabó. Punto y final a la carrera política del teniente de alcalde delegado de Urbanismo, Pablo Moro, después de que la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, le haya comunicado que no cuenta con él para repetir en la lista electoral de las municipales del 24 de mayo. Los escándalos judiciales en los que está inmerso el edil, cercado principalmente por su procesamiento en el llamado ‘caso Funky Buddha Beach’, han sido determinantes en la decisión final de la candidata del PP a la Alcaldía.

Fuentes del PP marbellí han asegurado a marbellaconfidencial.es  que, en contra de la versión difundida por Moro sobre que él ha dado el paso atrás para no perjudicar la imagen del partido, lo cierto es que ha sido una decisión personal de Muñoz, después de que el concejal haya intentado en las últimas semanas maniobrar para ser incluido en la candidatura, minimizando su imputación.

Todo ello después de que el juez instructor del ‘caso Funky Buddha Beach’, Miguel Ángel Gómez Torres, archivara los cargos por presuntos delitos de cohecho y contra la ordenación del territorio, al circunscribir los hechos denunciados por el PSOE a un delito de prevaricación por omisión. El delegado de Urbanismo hizo caso omiso a las advertencias para paralizar  unas obras irregulares del complejo de ocio playero y dejó de imponer cuantiosas multas, que ascendían a los 500.000 euros.

Moro ha pretendido hacer creer que es él quien renuncia

La jugada pretendida por Moro, al asegurar este martes en un diario provincial que ha decidido renunciar a ir en lista, para no ser un “lastre” en la imagen del partido, ha causado sorpresa en el seno del PP local, pero sin duda forma parte de la estrategia pergeñada por el todavía concejal de Urbanismo. Ha sido antes de que se hiciese público que Ángeles Muñoz no deseaba contar de nuevo con él, a las puertas como está de enfrentarse a un juicio oral en el que se le solicitarán penas de inhabilitación para cargo público.

Entre los argumentos que Moro ha esgrimido en los últimos tiempos, para tratar de ir a toda costa de nuevo en la lista electoral, está la propia teoría del presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, que no considera un delito de corrupción la prevaricación. De hecho, Moreno ha llegado a englobar tal delito en el ámbito de lo “administrativo”, no de “meter la mano en la caja”, como él mismo suele repetir en público.

El  desenlace de este pulso que ha mantenido Moro, para intentar ser incluido de nuevo en la lista de Muñoz, se produjo este lunes, en horas previas a la celebración del Comité Ejecutivo local. Justo el día en que sus escándalos judiciales habían saltado al panorama nacional, tras hacerse eco la revista Interviú de la polémica  gestión del concejal de Urbanismo y dedicarle un extenso reportaje de cuatro páginas, relatando todo lo que ya se había publicado.

El caso ‘Funky Buddha Beach’ no ha sido el único quebradero de cabeza para Moro y la alcaldesa. Al proceso penal por no paralizar obras y dejar de  imponer cuantiosas multas le siguieron otras dos denuncias contra el delegado de Urbanismo.

Otras dos denuncias contra el concejal de Urbanismo

La segunda denuncia guarda relación con la revocación de una licencia de primera ocupación, previamente otorgada, acción penal también dirigida contra una asesora jurídica de Urbanismo. Recientemente, la titular del Juzgado de Instrucción 2 de Marbella, Isabel Colmenero, ha abierto diligencias para investigar los hechos.

La tercera de las denuncias contra Moro, presentada por el abogado Antonio Flores y su hermano Jesús Flores, arquitecto de profesión, guarda relación con la construcción de seis locales comerciales debajo de dos viviendas unifamiliares exentas que el concejal y su cuñada construyeron en la zona norte de Marbella, donde residen ambas familias. La Fiscalía de Marbella analiza actualmente la documentación aportada por los denunciantes, para decidir si envía la denuncia a reparto y abrir diligencias previas.

Cuando termine la presente legislatura municipal Moro, fichado por Ángeles Muñoz en 2007 para ir en la primera lista que le hizo ganar la Alcaldía, volverá a su puesto de trabajo como funcionario administrativo en el Hotel Escuela Bellamar, de donde salió para recalar en Radio Televisión Marbella. Allí trabajó temporalmente como  operador de cámara.

 

 

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