Andalucía se encamina ya hacia un adelanto electoral en otoño tras la ruptura entre PSOE y CsLa visita a Córdoba, este miércoles, del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha traido consigo el penúltimo capítulo del desencuentro entre Cs y PSOE ;Susana Díaz le deja claro a Rivera que "nadie nos va a imponer desde fuera lo que se decide en Andalucía" ;Los socialistas dan por hecho, internamente, que la legislatura está rota y habrá adelanto electoral ;Todas la fuentes socialistas y de la Junta consultadas por Marbella Confidencial coinciden en que la fecha elegida para los comicios autonómicos sería el 25 de noviembre, a falta del anuncio oficial de la presidenta ;El líder del PP-A, Juanma Moreno, se ha apresurado a decir que Cs le pone a Susana Díaz la "pista de aterrizaje" para que adelante elecciones cuando "le convenga"

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y el líder regional de Ciudadanos, Juan Marín, en imagen de archivo durante una reunión en San Telmo. FOTO/ EP

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y el líder regional de Ciudadanos, Juan Marín, en imagen de archivo durante una reunión en San Telmo. FOTO/ EP

No va más. La legislatura autonómica en Andalucía se acaba antes de tiempo y, a tenor de los últimos acontecimientos, el previsible adelanto electoral parece algo ya asumido por todos los actores políticos. La visita a Córdoba, este miércoles, del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha traido consigo el penúltimo capítulo del desencuentro entre Cs y PSOE, socios en la investidura de Susana Díaz en 2015 y ahora enfrentados porque los liberales pretenden que los socialistas aprueben acabar con los aforamientos, como condición sine qua non para aprobar el Presupuesto de la Junta.

Dice Susana Díaz, con razón, que no habría tiempo material para acceder a la pretensión de Cs, porque tendría que reformarse el Estatuto de Autonomía, con el consiguiente referéndum aparejado. Lo cierto es que ya el pasado mes de marzo, durante una entrevista con Pepa Bueno en la cadena SER, Rivera dejó bien claro que “en otoño”, sin especificar fecha, su partido daría la legislatura por “agotada” si el PSOE de Andalucía no cumplía una serie de medidas, en materia de regeneración política, firmadas por ambos partidos cuando se produjo la investidura de Díaz, entre ellas una reforma de la la Ley Electoral de Andalucía. Sobre este último asunto, es cierto que se creó un grupo de trabajo en el Parlamento, tal y como contemplaba el acuerdo escrito, pero poco más se sabe.

Aunque Rivera y su representante en Andalucía, Juan Marín, podrán alegar que ya se lo advirtieron en marzo a la presidenta Díaz, ambos también podrían responder ante la imposibilidad de acometer tal reforma estatutaria a cuenta de los aforamientos. Sería bueno saber su versión.

Ya el pasado lunes, la también secretaria general del PSOE-A daba a entender que, aunque se llegase al final de la legislatura y las elecciones se celebraran en su fecha natural, marzo de 2019, no habría tiempo material para llevar a cabo lo que pretende Cs en siete meses escasos; sobre todo porque la principal pretensión del PSOE es aprobar el Presupuesto en los próximos meses. No obstante, sin supresión de aforamientos el voto favorable del partido de Rivera a las cuentas es inviable. Tras el hipotético referéndum de reforma estatutaria que se celebrase, aún tendría que someterse el mismo a la aprobación del Congreso de los Diputados, como en otras ocasiones.

Guerra de declaraciones

En cualquier caso, al margen de esta guerra de declaraciones que tendrá su continuidad el viernes, cuando se reúna el Comité Nacional de Cs en Málaga para escenificar la ruptura con el PSOE-A, parece que a ambos partidos les puede venir bien el adelanto electoral. La oposición andaluza ( PP, Podemos e IU) coincide con matices en el fondo de lo que consideran una especie de “teatrillo” de los dos socios, a la hora de romper acuerdos que garantizaban una estabilidad a Díaz.

A tenor de las últimas encuestas, CIS de por medio, a Susana Díaz le favorecería el adelanto, por cuanto la marca PSOE cotiza al alza desde que gobierna Pedro Sánchez y aprovecharía el tirón antes de que baje la intención de voto. En el caso de Cs, el tacticismo de sus dirigentes pasaría por no esperar a un asentamiento del nuevo líder nacional, Pablo Casado, que repercutiera en un buen resultado para el PP andaluz de Juanma Moreno.

En cuanto a la fecha del adelanto electoral, todas las fuentes del PSOE y la Junta consultadas por Marbella Confidencial en los últimos días coinciden en que el 25 de noviembre sería la jornada elegida para esta cita electoral.

Rivera lanza su último aviso a Díaz desde Córdoba

En un escenario acorde a la solemnidad de este ultimátum al PSOE andaluz, desde Medina Azahara, Albert Rivera ha dicho este miércoles que no pierde la “esperanza de que el PSOE-A rectifique” y cumpla los acuerdos, pues entiende que “los andaluces se merecen respeto y personas de palabra”.

Desde Cs intentarán, “hasta el último minuto, que el PSOE-A rectifique y, si no lo hacen”, la formación naranja tomará medidas, aunque entienden que hay tiempo para que el Gobierno andaluz, cumpla con los compromisos que le demandan, pues es cuestión de tener “voluntad política”, afirma Rivera, como se ha demostrado con la supresión del Impuesto de Sucesiones o la puesta en marcha de la tarifa plana para autónomos, informa Europa Press.

Rivera deja una puerta abierta que más parece un brindis al sol: “si en cualquier momento Susana Díaz rectifica” y dice que van a “cumplir el acuerdo” con Cs, no habrá entonces “discusión ni debate” y “se acabará la legislatura, hasta el último día”, convocándose “elecciones para la fecha que toque”, aunque Rivera teme que al PSOE-A “lo que verdaderamente le preocupa son los ERE, la agenda judicial y, por eso, a lo mejor intentan buscar alguna excusa para no cumplir el acuerdo”.

La reunión del Comité Nacional de Cs este viernes, en Málaga, servirá para analizar el informe que Juan Marín va a elevar a dicho órgano sobre el pacto de investidura y los “incumplimientos” de los socialistas.

Susana Díaz insiste en que no le impodrán “desde fuera” lo que hay que hacer en Andalucía

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, este miércoles en un centro de Salud de Garrucha (Almería). FOTO/ Junta de Andalucía

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, este miércoles en un centro de Salud de Garrucha (Almería). FOTO/ Junta de Andalucía

No parece que haya que esperar al viernes, porque la presidenta de la Junta ya ha dicho alto y claro que “no nos van a imponer desde fuera lo que tenemos que hacer en Andalucía, porque eso lo deciden los andaluces”. Se trata de una advertencia llena de similitudes con aquella que Susana Díaz pronunció en 2015, cuando gobernaba a duras penas con Izquierda Unida, como herencia de Griñán.

Aquella legislatura se agotó precisamente cuando IU quiso votar en asambleas si debía continuar en el gobierno regional con el PSOE, pero no hizo falta. Díaz dijo que la federación de izquierdas no iba a decidir por todos los andaluces. Convocó elecciones anticipadas y las ganó.

A juicio de Díaz, que ha criticado el “desquicie” de Rivera, éste pretende “utilizar a Andalucía en sus cuentas electorales y su carrera con Pablo Casado, para ver quién está más a la derecha”.

En cuestión de días la gobernante autonómica ha pasado de no tener argumentos y excusas para un adelanto electoral, del que venía hablando con insistencia el PP, a cargarse de razones para convocar comicios gracias a Cs. No en vano, algunos hablan ya del “último servicio” prestado por Ciudadanos al PSOE andaluz, tras ser un socio dócil y cómodo durante los últimos tres años.

El líder del PP-A, Juanma Moreno, se ha apresurado a decir que Cs le pone a Susana Díaz la “pista de aterrizaje” para que adelante elecciones cuando “le convenga”.

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